Cuando Jose Aldo perdió por segunda vez frente al actual campeón del peso pluma, Max Holloway, se dijo de todo.
Que si estaba mayor, que si estaba acabado, que si ya no aguantaba los golpes.
Bien, de todas esas afirmaciones la única que seguro que es cierta es que el brasileño se está haciendo mayor, si es que con 33 años se le puede considerar mayor, porque decir que Aldo está acabado es subestimar a uno de los mejores peleadores del momento.
Puede que haya cometido errores en momentos puntuales, como con Holloway, pero su victoria frente a Jeremy Stephens en julio y, sobre todo, su triunfo en Fortaleza (Brasil) en la madrugada del sábado frente a Renato Moicano vuelven a colocarle en la la elite de la UFC.

En Fortaleza, Aldo se enfrentaba a un rival tremendamente difícil, el también brasileño Renato Moicano, un luchador capaz de dominar tanto con su muay thai como con su brasilian jiu jitsu.
Pero, además, Aldo se enfrentaba a un luchador con mucho más alcance que él.
Consciente de ello, el de Manaos llevó a cabo una doble estrategia durante toda la pelea.
Por un lado cedió la iniciativa Moicano para poder esquivar y contraatacar y por otro arrancó con explosividad para tratar de sorprender a su rival.
De esta forma, Moicano nunca supo bien a qué atenerse, y por ahí llegó su derrota.
Aldo entró en su distancia con una derecha y croché que alcanzaron el mentón de su rival y a partir de ahí el final se precipitó.
El veterano había olido la sangre y no iba a dejarlo escapar.
Moicano se había convertido en su presa.
Arriba, abajo, arriba, abajo… Aldo fue combinando las alturas hasta demoler cualquier resistencia y el árbitro paró la pelea.

'Lo tenía todo planeado.
Sabía que él tenía la ventaja de la altura y que tenía que contrarestarlo.
Tenía un plan y salió bien.
Todo se consigue con trabajo y más trabajo.
Incluso aunque la gente no crea en ti
', dijo Jose Aldo en el octógono nada más acabar la pelea.
Ni gritos, ni excentricidades ni salidas de tono.
Aldo sabe lo que es ganar y perder.
En Fortaleza recuperó la senda de la victoria, pero no quiso retar a nadie ni reclamar el cinturón.
Solo pidió poder volver a pelear en mayo en Brasil, junto a su público.

La velada en Fortaleza nos dejó también la venganza de Marlon Moraes frente a Raphael Assunção.
Ya se habían enfrentado en la que, de hecho, fue la primera pelea de Moraes en UFC dentro del peso gallo.
Todo parecía presagiar una pelea larga, como la anterior, sin embargo, una mano derecha de Moraes hizo que la contienda no pasara del primer asalto.
Una mano derecha que sorprendió a Assunção, que algún día tendrá que explicar en qué estaba pensando o dónde estaba mirando.

Joel Álvarez en la UFC

La UFC volverá el sábado 9 de febrero con la disputa del título del peso medio entre Robert Whittaker y Kelvin Gastelum.
De todas formas, este no será el único gran evento de este mes, al menos para los aficionados españoles, que veremos cómo debuta Joel Álvarez en UFC en el peso ligero, categoría de McGregor o Nurmagomedov.
'El Fenómeno', como se le conoce al español, ha llamado la atención de la gran liga estadounidense después de alcanzar un gran récord de 15-1, con 14 sumisiones y un KO, una marca al alcance de muy pocos.
Enfrente tendrá a Damir Ismagulov, un tipo con 17 victorias, una de ellas en UFC, donde ya ha debutado, y sólo dos derrotas.
El ruso seguramente será un hueso duro de roer, tiene capacidad de noqueo y ha ganado siete peleas por decisión, con lo que es un luchador resistente.
Esperemos que el gijonés pueda llevar, como siempre, la pelea a su terreno, el suelo, y pueda continuar su senda de éxito.
La pelea será en Praga (República Checa) el día 23 de febrero.
Imposible perdérsela.