Los 56 trabajadores de la ex Neba firmaron su desvinculación de la empresa y a la vez firmaron las actas de compromiso con el nuevo grupo inversor, que se hará cargo de sus pagos y los puestos de trabajo.

En la Dirección Provincial del Trabajo y acompañados por los delegados de la Unión Obrera Metalúrgica, los 56 empleados de Calorex sellaron el corte de la relación laboral con esa empresa y firmaron un acta junto a los inversores de Libson, en la que la nueva empresa establece su compromiso de pago de los haberes adeudados. 

En una segunda acta, la empresa asegura que contará con estos trabajadores dentro de su planta de personal.

La firma iniciará su producción en los primeros días de febrero, cuando concluya el acuerdo de suspensión vigente, con cobertura del 65% de los haberes.

El trato para adquirir la ex NEBA fue a través de un contrato de alquiler de la planta por cinco años, con una posibilidad de prórroga por otros cinco años, con un compromiso del Gobierno de la Provincia de colaborar a futuro con herramientas financieras.

La semana pasada, la UOM informó que hubo un acuerdo con la firma para mantener todas las fuentes laborales y abonar la deuda que la fábrica mantenía con ellos a través de una indemnización que se liquidará entre esta semana y la próxima.

Los trabajadores recibirán el 70% de su indemnización en hasta 24 cuotas, y cuando inicien la relación laboral con Libson mantendrán las categorías y funciones, pero perderán la antigüedad.

Fuente: El Ancasti >> lea el artículo original