13 de enero de 2020  • 13:59

El cepo restringió el acceso al mercado de cambio oficial, pero abrió las oportunidades en el paralelo.
Quienes fueron a cambiar sus billetes al blue se encontraron con que los modelos 'viejos' de dólares se compran por un menor valor que los nuevos.
Aunque no son los únicos, los billetes de US$100 en los que el busto de Benjamin Franklin se ve más pequeño -los de la 'cabecita' o la 'cabeza chiquita', tal como le dicen en la calle Florida- se recibe por entre $2 y $5 menos.

Por los años que pasaron abajo del colchón, en muchos hogares argentinos los billetes estadounidenses pertenecen a las series que circularon entre 1914 y 1996, con la figura de Franklin más chica y con el marco ovalado.
Luego, desde 1996 hasta 2013 se imprimieron los papeles con una 'cabeza' más grande y el marco.
La serie actual incluye la figura del político y científico, pero sin el marco.
Son los billetes 'nuevos'.

Por ejemplo, un operador del blue asegura que los billetes chicos de cualquier serie -US$10, US$20 o US$50- se compran a $2,50 menos. Los 'cabecita' de US$100, a $2.
Los precios varían según a quien se consulte: otros operadores lo toman a $3 menos y algunos le restan $5.

Por ejemplo, este mediodía el dólar blue cotiza, en promedio, a $71,50 para la compra y $76,50 para la venta.
En caso de que los billetes que los clientes ofrezcan sean de la 'cabecita', entonces, recibirán entre $66,50 y $69,50.

Quienes se dedican a esto aseguran que es algo que se impuso en el mercado porque las casas de cambio oficiales también le hacen esa 'quita' a los billetes chicos o viejos.
'El precio que damos de compra y venta es siempre pensando en los de US$100 nuevos', admite un operador.

Es por eso que, antes de concretar cualquier operación, los 'arbolitos' les consultan a sus clientes si los billetes que tienen para venderle son 'grandes'.
Cabe aclarar que estos papeles circulan normalmente en Estados Unidos -aunque tal vez quien los reciba los mirará un poco extrañado- y que no hay nada oficial que reduzca su valor.

El único inconveniente que podrían llegar a tener, dice un operador del blue, es que hace falta ser muy 'ducho' para reconocer los verdaderos y los falsos, porque las series de hace unos 40 años no tenían fajas de seguridad, un elemento que aportó mucho en el reconocimiento de los falsificados.

Fuente: La Nación >> lea el artículo original