Con la tecnología en aumento y cada vez más dispositivos caseros convertidos en ‘smart’ o inteligentes, las TVs actuales lleva micrófonos en el aparato y hasta en el mando a distancia para manejarlas mediante comandos de voz. De hecho las hay hasta con cámaras de vídeo y todo, para realizar videollamadas con Skype. Las TVs actuales son ‘smart’, se conectan a la Red y forman parte del llamado IoT o Internet de las Cosas. Y, por tanto, son altamente hackeables, algo que preocupa mucho al FBI.

Cuidado con las Smart TVs

En la época actual, en la que tenemos los descuentos masivos del Black Friday + Cyber Monday que terminan hoy, y en prácticamente 1 mes las Rebajas de Invierno en cuanto arranque enero 2020, muchos/as habrán aprovechado para cambiar de TV y hacerse con un modelo más actual 4K (o incluso 8K si el bolsillo permite el dispendio). Algo que preocupa al FBI, el servicio de seguridad doméstico de los Estados Unidos, que ha emitido un comunicado advirtiendo sobre la seguridad de las televisiones con Smart TV.

Según el comunicado, “más allá del riesgo de que tu fabricante de TV y desarrolladores de aplicaciones puedan estar escuchándote y viéndote, esa televisión puede ser también una puerta para que los hackers entren en tu casa”, señalando la agencia gubernamental que “es posible que tu TV sin seguridad pueda darle una forma fácil de entrar por la puerta trasera a través de tu router“.

El FBI asegura que un cibercriminal puede tomar el control de tu TV, y “en el mejor de los casos pueden cambiar canales, jugar con el volumen y enseñar a tus hijos vídeos inapropiados. Pero en el peor caso pueden encender el micro y la cámara de la TV que tienes en el dormitorio y ciberacosarte”. Para evitar esto, el FBI da una serie de consejos “para proteger a tu familia”:

  1. Conoce siempre las funciones exactas que tiene tu TV y cómo manejarlas. Haz una búsqueda por Internet con el número de modelo de la TV y las palabras ‘micrófono’, ‘cámara’ y ‘privacidad’.
  2. No dependas de los ajustes de seguridad por defecto. Cambia las contraseñas si puedes -y aprende cómo apagar los micrófonos, cámaras y la obtención de información personal si es posible. Si no puedes apagarlas, considera si merece la pena el riesgo de comprar ese modelo de TV o usar tal servicio.
  3. Si no puedes apagar una cámara pero quieres hacerlo, un simple trozo de cinta aislante sobre la lente de la cámara es una opción básica.
  4. Comprueba el servicio del fabricante para actualizar tu dispositivo con parches de seguridad. ¿Pueden hacer esto? ¿Los han sacado en el pasado?
  5. Comprueba la política de privacidad del fabricante de la TV y los servicios de streaming que utilices. Confirma qué datos recogen, cómo los almacenan y qué hacen con esos datos

Fuente: AS.com >> lea el artículo original