'El número de personas que se cree han sido muertas durante las protestas que comenzaron en Irán el 15 de noviembre ha subido al menos a 208, según informes creíbles', dijo AI, que agregó que la cifra real de víctimas fatales podría ser aún mayor.

Las manifestaciones estallaron poco después del impactante anuncio de un aumento de hasta un 200% en el precio de la nafta, pero fueron rápidamente aplastadas por las autoridades, que además bloquearon Internet casi por completo durante toda una semana.

Philip Luther, investigador de AI para Medio Oriente, calificó la cifra de muertos de 'evidencia de que las fuerzas de seguridad de Irán se han embarcado en una matanza' y pidió a la comunidad internacional garantizar que se enjuicie a los responsables.

'Las muertes han resultado casi enteramente del uso de armas de fuego', dijo Amnistía.
La organización agregó que, de acuerdo a su información, 'las familias de las víctimas han sido amenazadas y advertidas de que no hablen con la prensa, so pena de impedir los funerales de sus seres queridos'.

'Algunas familias también han sido obligadas a hacer pagos extorsivos para conseguir que les devolvieran los cuerpos de sus seres queridos', agregó AI en un comunicado en su página web.
Autoridades iraníes han confirmado sólo cinco muertes por los disturbios.

El líder supremo del Estado teocrático islámico, el ayatollah Ali Jamenei, dijo la semana pasada que las protestas había sido parte de un complot orquestado por EEUU y otros países.

El presidente del Parlamento iraní, Ali Larijani, no dio una nueva cifra de víctimas oficial cuando fue consultado ayer durante una conferencia de prensa con medios iraníes, informó la agencia de noticias estatal IRNA.

Larijani agregó que la Constitución de Irán garantiza el derecho a la protesta, pero agregó que 'el problema es donde las protestas se vuelven un comportamiento violento y algunos usan armas de fuego o armas blancas'.

Fuente: Ambito >> lea el artículo original