Un equipo internacional de investigadores ha descubierto un nuevo compuesto que puede detener el crecimiento del parásito Plasmodium falciparum, causante de la malaria, según nos cuentan desde Tech2.

Este estudio, publicado en la revista Science, señala que el compuesto, llamado TCMDC-135051 y desarrollado por la multinacional farmacéutica GlaxoSmithKline, puede eliminar el parásito, transmitido por mosquitos en todas las etapas de su ciclo de vida.

La investigación podría ser el primer paso hacia el desarrollo de un nuevo fármaco contra la malaria, de la que anualmente mata a 500.000 personas en el mundo y de la que se registran anualmente 200.000.
Uno de los obstáculos para la erradicación de la enfermedad en la actualidad reside en el hecho de que el parásito ha adquirido resistencia a los medicamentos existentes, algo que podría solucionarse con este nuevo descubrimiento.

Inhibir la proteína PfCLK3

Los investigadores observaron que el fármaco actuó específicamente sobre una proteína en el parásito, llamada proteína PfCLK3, sin afectar a otras proteínas humanas.
'La inhibición de la PfCLK3 afecta al parásito en sus distintos estadios de desarrollo, tanto en el que denominamos fase asexuada, cuando prolifera dentro de las células humanas y provoca los síntomas, como en su fase sexuada, cuando puede transmitírselo nuevamente al insecto vector, cuando completa su ciclo y puede así infectar a otros seres humanos', ha señalado Paulo Godoi, uno de los autores del estudio.

Para desarrollar un medicamento habrá que esperar un período de al menos 3-5 años

La PfCLK3 controla la actividad y la producción de otras proteínas importantes para el sostenimiento de la vida del parásito.
Al bloquear su actividad, esta molécula mata al Plasmodium falciparum, y no solo previene la transmisión, sino que también puede ser eficaz para tratar la enfermedad en humanos.

No afecta a las proteínas humanas

El estudio sugiere a su vez que la molécula posee acción sobre otras especies de Plasmodium, que también provocan malaria en diferentes intensidades.
Según Godoi, el compuesto se testeó in vitro contra las enzimas CLK3 de las especies plasmodium vivax y plasmodium berghei y en cultivo de células de plasmodium knowlesi y plasmodium berghei, y mostró actividad contra todas las especies.

Este inhibidor debe aún pasar por nuevas pruebas antes de convertirse en un fármaco.
'Debemos mejorar más aún la seguridad de la molécula.
Entonces sí estará lista para ensayarla en humanos.
Esta etapa se extenderá durante entre tres y cinco años', indicaron los investigadores.