La decisión no tiene que ver en este caso con la crisis económica argentina sino, básicamente, con un contexto internacional adverso.
El 80% de la producción de Tucumán se destina a Brasil y el 20% a Europa. La medida “es consecuencia de un contexto global que muestra una caída del 7% en la demanda respecto del año 2018 y que afecta los principales mercados en donde opera”, explicaron voceros de la compañía consultados por Ámbito Financiero.

Hace apenas un mes, en una entrevista con este diario, el CEO de Scania Argentina, Andrés Leonard, trazó un contexto diferente al actual.
“Este año vamos a ser superavitarios, con exportaciones entre 200 y 250 millones de dólares.
Trabajamos 24 horas siete días por semana en la planta de Tucumán”, comentó.

Ahora la propia empresa admitió que se vio obligada a realizar “una reducción en su esquema de producción de su planta de Tucumán hasta fin de año”.

La fábrica funciona desde hace 43 años en Tucumán y forma parte del sistema de producción global de Scania, integrado por 9 plantas estratégicamente ubicadas en diferentes lugares del mundo.
“Estamos invirtiendo en esa planta entre este año y el año próximo más de 40 millones de dólares para eficientizar nuestros procesos y para abrirle cabida a nuevos productos”, había dicho Leonard en septiembre.

Ahora, esa inversión fue ratificada por la empresa pese a que decidido suspender “entre 5 y 15 días de producción y adelantar el período vacacional al mes de diciembre”.

También sostuvo que “estas medidas son netamente coyunturales y buscan afectar, en la menor medida posible, a los trabajadores”, que cobrarán el 75% de cada jornada no trabajada como un importe no remunerativo, según la negociación abierta con el sindicato de mecánicos.
También falta acordar cuál será el día sin tareas.

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