En la apertura de negocios todo parecía plantear una fiesta para el Gobierno, con miembros del PRO tentados a ir a dar vueltas al Obelisco: el dólar bajaba fuerte, los bonos saltaban, las acciones ganaban mucho precio, todo producto del resultado de la elección a gobernador celebrada el domingo en Neuquén, donde el sector que quedó peor parado fue claramente el kirchnerismo.

 

Comparado con los resultados que había tenido la elección a gobernador de Neuquén en 2015, el Movimiento Popular Neuquino obtuvo más o menos la misma cantidad de votos, pero tanto los K, como los candidatos de Cambiemos tuvieron una reducción de cinco puntos en el porcentaje de votos obtenidos. Y obtuvieron 12.000 y 20.000 votos menos, respectivamente, que en 2015.

 

En primera instancia, ese resultado fue leído como una ratificación del dicho de Marcelo Tinelli, quien había afirmado que Macri y Cristina tienen el boleto picado, y los dos perdieron votos en Neuquén, por lo que la grieta se hunde sola, y la población terminará votando a otras alternativas.

 

Sin embargo, con el correr de las horas se conocieron declaraciones del Gobernador re electo, quien reafirmó su buena relación con Macri: a partir de allí se entendió que muchos votantes de Cambiemos no se inclinaron votaron por el radical en Neuquén, sino por el gobernador del MPN, con la idea de bajarle el pulgar a los k.

 

Inmediatamente, el senador Miguel Angel Pichetto salió a decir que el techo de Cristina es del 25% y no más. Pero el costado sorpresivo fue la ruptura definitiva de los radicales cordobeses con Cambiemos.

 

Con todo eso, después de una apertura en la que el dólar había bajado casi un pesos, con los bonos ganando mucho precio y las acciones bien arriba, el mercado cambiario empezó a caminar hacia atrás y el dólar, en definitiva, terminó casi
empatado contra los precios del viernes.

 

Para frenar ese movimiento, el BCRA decidió hacer volar la tasa de interés, por lo que en las licitaciones del día terminó absorbiendo $ 32.000 millones, con la Leliq pagando nada menos que 59,863% anual. Y con los bancos subiendo otra vez la tasa de los plazos fijos: pagaron 38% anual por plata chica y 42% por la grande. Y, por mayores expectativas de inflación, subieron a 56% los plazos fijos en UVA. Con ese contexto, después de una apertura muy floja, el dólar terminó sostenido. El dólar oficial bajó un centavo hasta $ 42,26, el blue cerró sin cambios en $ 41 y hubo una suba de 10 centavos para el dólar mayorista, hasta $ 41,30, $ 2,41 por encima del piso de la banda cambiaria.

 

Mientras tanto, medidos en pesos, la libra saltó 68 centavos hasta $ 54,28, el euro subió 15 centavos hasta $ 46,41y el real subió 9 centavos hasta $ 10,74. Y en el exterior el dólar bajó en Gran Bretaña, México y Brasil, pero subió contra el franco suizo, el chileno, el yuan y el yen. Y con varias consultoras advirtiendo que las divisas latinoamericanas podrían caer por aversión al riesgo ante el temor a una desaceleración mundial.

 

Con ese marco, los bonos perdieron parte de la gran suba inicial El 80% de lo operado en bonos se transó en tres papeles: AY24 51%, TC20 16% y AO20 12%. Igualmente, con menos negocios, hubo un repunte del 1% para los títulos públicos argentinos. En los extremos hubo alzas del 1,5% al 3,7% para los bonos BPLE, DIY0, PAA0, A2E7, AC17C, BDC19, PBD19, DICYD, A2E2, PARYD y CO26D. Y una baja del 7,2% para el bono TVPY y descensos del 1,5% al 3,7% para los bonos PMJ21, PF23D, PAY0 y BDC24.

 

Con algún acercamiento entre Washington y Pekín, las bolsas mundiales estuvieron muy firmes. Hubo una fuerte suba del 0,8% al 2% en los índices de la Bolsa de Nueva York, con saltos para Mercado Libre, Nvidia y Petrobras, aunque con una fuerte caída en Boeing por el accidente en Etiopía. En las bolsas latinoamericanas se vieron subas del 2,8% en la de San Pablo y del 0,7% en la de México.

 

En la Bolsa de Buenos Aires, con menos negocios ($ 614 millones), el índice Merval subió 2,3%. El 80% de lo operado en acciones se transó en nueve papeles: G.F. Galicia tuvo el 28% de los negocios totales, Petrobras Brasil y Supervielle el 10% cada una. En los extremos se vieron subas entre 3% y 8,7% para Polledo, Macro, Indupa, Petrobras Brasil, Carboclor, Havanna, YPF, Gas Natural, G Oeste, Loma Negra, Semino, TGS y G.F. Galicia. Con bajas del 2% al 6,3% para Grimoldi, Rigolleau, Richmond, Capex, Central Puerto, Mirgor, BYMA y San Miguel. Pero lo más destacado del día fueron las subas registradas entre el 1% y el 6,7% para todas y cada una de los ADR argentinos que cotizan en la Bolsa de Nueva York, con Macro e YPF como las más destacadas.

 

Finalmente, las commodities estuvieron mixtas. Hubo suba del 1,4% para el petróleo: el barril roza otra vez los US$ 57. Los metales preciosos estuvieron débiles: la onza de plata bajó 0,2% y el oro cedió 0,4%. Los metales básicos actuaron mixtos: el cobre subió 0,3%, pero el aluminio bajó 0,6% y el níquel cedió 1,3%. En Chicago se vio una baja del 1% para el trigo, merma del 0,8% para la soja y del 0,5% para el maíz. En Rosario se anotó una baja del 0,8% para el maíz, del 0,9% para la soja y del 2,9% para el trigo (con los peores precios de la Presidencia Macri) Y hubo bajas de hasta el 3,5% para las criptomonedas.

Te puede interesar

Fuente: El Economista >> lea el artículo original