Someterse a una dieta implica, en la mayoría de las ocasiones, pasar hambre, estar de mal humor y no tener ganas de muchas fiestas.
La mayoría de los regímenes para adelgazar nos suprimen los alimentos que más nos gustan y eso afecta directamente a nuestro estado anímico.

Por eso hay que prestar atención a las dietas si nos prometen varias cosas importantes: que vamos a perder peso rápidamente y, sobre todo, sin pasar hambre; que vamos a reducir el apetito; y que, además, vamos a mejorar nuestra salud metabólica.
Y, lo mejor de todo, que todo está comprobado científicamente.
¿Qué más se puede pedir?

Este plan para adelgazar en tres pasos comienza por reducir la ingesta de azúcares y carbohidratos ricos en almidón.
De esa manera conseguimos tomar menos calorías y nuestro cuerpo dejará de quemar carbohidratos para obtener energía, sino que tirará de grasa acumulada, lo que nos ayudará a perder peso.

Con este plan de adelgazamiento se pueden perder, sólo en la primera semana, hasta 5 kilos sin dificultad.
Esto sucede porque, al reducir los carbohidratos también se rebajan los niveles de insulina, por lo que los riñones eliminan el exceso de sodio y agua del cuerpo.
Eso significa que, durante los primeros días, perderemos tanta grasa como líquidos.

Eliminar los azúcares y los carbohidratos de su dieta reduce el apetito y hace que perdamos peso


Un estudio publicado en el NCBI comparó a dos grupos de personas: uno llevó a cabo una dieta baja en grasas y el segundo, una dieta baja en carbohidratos.
El primer grupo pasó hambre y apenas perdió una media de dos kilos en los tres meses que duró la investigación.
El segundo, por su parte, ingirió menos calorías y adelgazó ocho kilos de media sin pasar hambre.

Sí a las proteínas, grasas y verduras

La segunda parte de esta dieta es añadir una fuente de proteínas a cada una de las comidas que tomamos a diario, pero también de verduras y de grasas saludables.
Por eso es muy importante identificar los alimentos ricos en proteínas como las carnes de pollo, conejo o cerdo, mariscos, pescados como el salmón o el atún y otros alimentos como los huevos.

Otro estudio publicado en 2009 demostró que este tipo de regímenes eran capaz de acelerar nuestro metabolismo.
Además, las dietas proteicas ayudan a picar menos entre horas, al estar más saciados, lo que nos hace comer menos, sobre todo productos poco sanos para nuestra alimentación.
En total, se demostró que esta dieta nos llevaba a consumir 400 calorías menos cada día.

Pero, además de comer proteínas, debemos consumir muchas verduras y las mejores son las que son bajas en carbohidratos como la coliflor, el brócoli, las espinacas o las acelgas.
En este caso no importa la cantidad que comamos ya que el aporte calórico que tienen es casi nulo y, al mismo tiempo, son alimentos muy saludables para nuestro organismo.

Es importante identificar los productos ricos en proteínas para añadirlos a cada una de nuestras comidas

Lo mismo sucede con las grasas saludables: una dieta para perder peso debe ser rica en productos sanos como el aceite de oliva o los aguacates, desterrando otras grasas saturadas y eliminando de nuestro día a día la comida rápida y los alimentos ultraprocesados, ya que son productos muy calóricos y que apenas aportan beneficios a nuestro organismo.

Hacer ejercicio moderado

En casi todas las dietas siempre se recomienda hacer deporte.
Esta no va a ser menos, pero lo vamos a hacer sin excesos: el truco es trabajar con pesas tres veces a la semana.
Si ya nos hemos ejercitado antes con peso, sabremos cómo hacerlo; si no, lo mejor es acudir a un gimnasio o pedir consejo a un especialista para que nos guíe en nuestro entrenamiento.

Cómo adelgazar siguiendo esta dieta de comida india que contiene un secreto

ECDesde el vaso de agua con limón que hay que tomar en ayunas hasta la ensalada que nos recomiendan para la merienda, todo pasas por controlar el tamaño de las raciones

Trabajando con pesas conseguiremos quemar muchas calorías, activamos nuestro y nos permite ganar músculo al mismo tiempo que perdemos grasa corporal.
Este estudio revela cómo el entrenamiento ayuda a conservar la musculatura al mismo tiempo que perdemos peso con una dieta al deshacernos de la grasa corporal.