El presidente interino de Venezuela designado por el parlamento, Juan Guaidó, llamó hoy a los venezolanos a salir mañana a las calles para reclamar la salida del gobierno chavista de Nicolás Maduro y protestar por el apagón que desde hace cuatro días afecta a casi todo el país.

Mientras tanto, el gobierno chavista extendió hasta mañana la suspensión de las actividades laborales y educativas, según anunció el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, quien aseguró que faltaba 'muy poco' para que el suministro de electricidad fuera restablecidos, informó la agencia de noticias Europa Press.

Guaidó efectuó su convocatoria durante una sesión especial de la Asamblea Nacional (AN, parlamento con mayoría opositora), reunida de urgencia para debatir sobre la crisis generada por el apagón, mientras en Caracas y otras ciudades eran saqueados comercios.

“Si nos mantenemos movilizados, pronto lograremos el cese de la usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres; este martes, a las 15, a su avenida más cercana, vamos todos a la calle”, dijo el mandatario interino.

La AN -que sesionó gracias al uso de un grupo electrógeno, pues tampoco tuvo suministro de electricidad- aprobó un decreto presentado por Guaidó, que declara “el estado de alarma, como modalidad del estado de excepción, en todo el territorio nacional, debido a la calamidad pública generada por la interrupción sostenida del suministro eléctrico”.

La medida, que tendrá vigencia por 30 días y podrá prorrogarse por otro lapso similar, ordena a las fuerzas armadas -alineadas con el gobierno de Maduro- que brinden “la debida protección” a instalaciones y trabajadores de la empresa estatal de electricidad, Corpoelec, para obtener el “rescate del sistema eléctrico nacional”.

Asimismo, establece que las fuerzas armadas y de seguridad deberán “abstenerse de impedir u obstaculizar las legítimas protestas del pueblo venezolano” por la situación.

En otro orden, instruye al servicio exterior a procurar “cooperación técnica internacional” para superar la crisis energética y ordena la “inmediata suspensión” del suministro de petróleo y sus derivados a Cuba, a fin de garantizar el ahorro de combustible necesario para el funcionamiento del sistema eléctrico.

Mientras tanto, se mantenía hoy el apagón iniciado en la tarde del jueves pasado, que afecta a amplias zonas de Caracas y de 22 de los 23 estados provinciales.

En ese contexto, en el que murieron al menos 21 pacientes de hospitales en diversas ciudades, según la ONG Médicos por la Salud, se registraron desde anoche saqueos de almacenes, autoservicios, supermercados y centros comerciales en Caracas, Maracaibo y otras ciudades, e incluso el de un banco en Mérida, informaron los diarios El Nacional y Panorama.

La policía detuvo a 70 personas por los saqueos en Caracas y encarceló a 22 personas -entre ellas, cinco adolescentes- por las protestas durante el fin de semana, según la ONG Foro Penal Venezolano, y a otras 17 por el incendio de la sede del Seniat (autoridad aduanera y tributaria) en Maracaibo, según El Nacional.

Guaidó rechazó declaraciones del ministro de Defensa del gobierno chavista, general Vladimir Padrino, de quien dijo que “aseguró que no ocurría nada, a pesar de que había conatos de saqueos y muerte en el país”, y sostuvo que Maduro comanda un “régimen sádico que llevó a Venezuela a la miseria”.

El apagón causó además la descomposición de alimentos y medicamentos, así como el cese del suministro de agua potable, por lo que cientos de caraqueños buscaron solucionar su falta en el río Guaire, que atraviesa la ciudad y cuyo cauce está contaminado, según la agencia de noticias EFE.

Además, provocó falta de acceso a internet y a las comunicaciones telefónicas -factor agravado por la creciente cantidad de venezolanos que viven fuera del país-, y la reprogramación o suspensión de vuelos que debían llegar al aeropuerto internacional de Maiquetía o partir de él.

Fuente: MDZ Online >> lea el artículo original