Llamó a vivir la reunión 'en calma y prudencia'.
Hubo provocaciones del lado del adolfismo.

 

Alberto Rodríguez Saá instó este miércoles a las líneas peronistas que participarán mañana del Congreso Provincial del PJ que él preside, que lo 'hagan en paz, con prudencia, paciencia.
Pero sobre todo, en paz', remarcó en el cierre de una de las jornadas previas al encuentro que se desarrollará en la sede partidaria.

La organización del Congreso avanza en sus preparativos.
Congresales de distintos distritos trabajaron en distintos ítems de la cita que definirá la estrategia peronista de cara al calendario electoral 2019.

Por separado -incluso en el uso del edificio- dirigentes y seguidores de Alberto y Adolfo Rodríguez Saá mantuvieron sendas reuniones, aunque quedó en claro que el adolfismo se siente incómodo en la previa al Congreso.

Alberto llegó a la sede poco después del mediodía y se ubicó en la planta baja junto a sus colaboradores más cercanos.
Poco a poco se sumaron más militantes que responden a la línea política del Gobernador.

En el primer piso permaneció Adolfo -presidente del Consejo Provincial del PJ-, acompañado por sus seguidores más cercanos.

La calurosa siesta se vio matizada con la inspección a la sede peronista que hizo la secretaria electoral federal, Sonia Randazzo, quien asistió para chequear que el edificio estuviera en condiciones de cobijar la reunión de mañana.
Su visita fue acordada horas antes, en una audiencia entre ambas partes.
Sin embargo, cuando llegó, desde el adolfismo, la incomodaron al calificar su arribo como una intervención de la Justicia Federal al partido. 

Antes de irse, la funcionaria adelantó a la prensa que en su informe dará el visto bueno sobre las instalaciones. 

La revisión de Randazzo, la confirmación de la realización del Congreso partidario y el desembarco de Alberto en la sede, crispó los ánimos de algunos militantes del adolfismo; hubo gestos provocadores, cánticos en favor de su candidato y algunas actitudes que marcaron la incipiente rivalidad fruto de la pulseada que se avecina.

Lo más grave fue que uno de esos militantes arrojó gas pimienta hacia la zona en la que permanecía Alberto y su gente.
Muchos salieron a la vereda con tos, ojos irritados y picazón en la garganta.

Por ese motivo, el actual mandatario provincial tuvo que retirarse, fue atendido por un médico y regresó un par de horas después.

Antes de abandonar el lugar, Adolfo salió al balcón interno saludó y arengó a sus seguidores que le dedicaron más cánticos.

Por un encuentro pacífico

Minutos después regresó Alberto y tras ser recibido con afecto por sus militantes brindó una charla a la que accedió la prensa.

'Hoy estuvo la secretaria electoral federal para hablar con nosotros, conversar y coordinar con el Consejo Provincial cómo funcionaban los órganos partidarios.
Acordamos que el Congreso sería en este lugar.
Cada espacio para cada uno de los órganos del partido', comentó Alberto.

'Primero nos dijeron que el partido funcionaba normalmente.
Nosotros insistimos y le pedimos al juez que tome la medida de determinar dónde funciona cada órgano y 24 horas antes del Congreso o un tiempo antes que la sede del partido quede disponible exclusivamente para el funcionamiento del Congreso.
La respuesta de ellos fue que no era necesario porque el partido funcionaría normalmente.
Pero nosotros, el periodismo, yo, la propia escribana, todos vivimos lo que pasó hoy aquí.
Estas provocaciones y la obstaculización de nuestra tarea.
Necesitamos que el Congreso haga los actos preparatorios previos, prepare las mesas para que cada congresal se acredite, tener los lugares para invitados especiales, para los congresales y para que la comisión de poderes del Congreso actúe y se desempeñe normalmente', instó el Gobernador.

'Nosotros, en un primer momento, quisimos hacerlo en el club La Merced, porque sabíamos que esto podía suceder.
Nos impugnaron, nos dijeron que allí no se podía hacer.
Vinimos aquí porque nos dijeron que nos facilitarían todo.
Pero nada de eso sucedió.
Todo lo que pasó hoy se lo estamos comunicando al juez.
Le pedimos al juez que tome las medidas para que funcione perfectamente el Congreso y sus autoridades y que sea en armonía.
También que 24 horas antes se disponga de la sede y luego se la devolveremos a la autoridad del partido.
Nadie quiere tomar la sede como se está diciendo en las redes.
Eso no es así.
Nosotros queremos hacer nuestro trabajo con tranquilidad, no queremos tomar nada', explicó.

'Hay algo supremo, democrático, republicano y de la ley de los partidos políticos y de la jurisprudencia de la Cámara Federal Electoral.
Dice ‘debe permitirse a los órganos funcionar’.
Que traducido sería ‘los órganos deben hablar porque son el ámbito de convivencia, de discusión.
Entiendo que esto está claro y hay que permitirle al órgano que funcione.
Lo que hay aquí son acciones que quieren impedir que el Congreso hable.
¿Por qué lo quieren impedir? Porque la situación nacional y provincial es delicada y porque el partido enfrenta próximamente elecciones.
Y hay que definir quiénes son nuestros amigos para formar el frente y cuáles son los límites para armar ese frente.
Y nosotros establecimos que todos aquellos que son opositores al gobierno nacional pueden participar de nuestro frente.
Nuestro límite es Mauricio Macri', subrayó.

'No quieren que haya PAS.
Y seré presidente de un Congreso que, estoy seguro, dirá que hay PAS, que habrá elecciones internas.
El que se quiera presentar, que se presente', aclaró.

'¿Qué intereses hay para impedir que el Congreso hable? ¿Los que piensan que el límite no es Macri? Bueno, dejen que nosotros pensemos que sí es el límite.
¿Los que no quieren elecciones internas y quieren imponer una lista?, nosotros creemos que eso está mal.
Bueno, lo discutiremos.
Solo Dios sabe lo que dirá el Congreso.
Esperemos que hable el órgano.
¿Para qué hablar antes? Nosotros le pedimos al juez que tome medidas.
Y sea cual sea su decisión, tengan la tranquilidad, así como está demostrado nuestro afán pacifista, que todo irá bien', sostuvo.

Tensión, nervios y agresiones

La tarde de la primera jornada previa al Congreso tuvo momentos tensos que generaron los militantes del adolfismo.
Incómodos con la inspección de Sonia Randazzo, con el tranquilo desembarco de Alberto Rodríguez Saá y sus colaboradores, y sobre todo porque imaginan una reunión partidaria con resultados inciertos, los actos de intolerancia arrancaron temprano.
Le espetaron a Randazzo que su visita era una 'intervención de la Justicia Federal al partido'.
La mujer, aunque se incomodó ante la frase, no se inmutó y siguió con su labor.
Luego el propio Adolfo Rodríguez Saá, claramente irascible e inquieto, increpó a un policía de civil, custodio del actual Gobernador.
Visiblemente molesto y ante las cámaras de televisión le preguntó quién era y tras la respuesta del oficial lo calificó de estar haciendo 'Inteligencia para el Gobierno'.
Pero lo más grave llegó cuando un inadaptado arrojó gas pimienta sobre el espacio en el que estaban Alberto y sus colaboradores.
Todos salieron afuera afectados por tos, ojos irritados y comezón de garganta.
La agresión afectó la salud del primer mandatario, quien se retiró tras sentir un espasmo y fue atendido por la doctora María José Zanglá.
El presidente del Congreso Provincial volvió más tarde pero se encontró con otra sorpresa desagradable: habían cerrado las puertas con llave y Héctor Mazzina, el encargado de las aberturas, desapareció del lugar.
Desde afuera Alberto pidió calma a sus seguidores y tras varios minutos de incertidumbre las llaves, mágicamente, aparecieron.
A esa altura de la tarde, la luz había sido cortada y por ello Alberto no pudo utilizar los micrófonos y sistemas de audio durante la reunión con sus partidarios.

Cuando el actual Gobernador se retiraba, los militantes del adolfismo lo despidieron cantando en favor de su candidato.
Lo mismo pasó cuando los seguidores y colaboradores del Gobernador se fueron a sus casas.
Nadie les respondió.

Fuente: El Diario de la República >> lea el artículo original

Internacionales

Economía

Tecnología

Entretenimiento