Joel Mateo Calderón, de un año y tres meses, cayó a una pileta pelopincho ayer al mediodía en una vivienda del barrio Eva Perón.
Policías y médicos lograron reanimarlo pero sufrió varios paros cardíacos y su estado era crítico.
La noticia fue confirmada por una fuente del ministerio de Salud.

 

La historia tiene todos los ingredientes de una tragedia.
Hacía solo dos días que Joel Mateo Calderón, su hermanita y sus papás se habían mudado a la manzana 35 del barrio Eva Perón de San Luis, donde vive su abuela paterna.
Este miércoles, mientras su madre cocinaba y su padre aún hacía arreglos de la mudanza, el pequeño de un año y tres meses cayó en una pequeña pileta de lona y se ahogó.
Policías de la Comisaría 39ª lograron reanimarlo y trasladarlo al Hospital Cerro de la Cruz, pero en las horas que pasó luchando por su vida sufrió varios paros cardíacos y su cuerpito dijo basta hoy a las 20:35, en la terapia pediátrica del Hospital San Luis, confirmó una fuente del ministerio de Salud puntano.

Fuente: El Diario de la República >> lea el artículo original

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