Frente al confinamiento en Estados Unidos debido a la pandemia de covid-19, ya hay quien se manifiesta reclamando 'libertad'. En Michigan, la llamada 'operación atasco' congregó a cientos de manifestantes, la mayoría seguidores del presidente Donald Trump, que formaron una larga caravana de vehículos para protestar contra las medidas de confinamiento ordenadas por la gobernadora del estado, la demócrata Gretchen Whitmer, que consideran excesivas.

Trump insiste en la necesidad de reabrir la economía cuando antes, en un pulso con algunos de los gobernadores. Se espera que este jueves anuncie medidas en ese sentido.

'Los datos sugieren que en todo el país hemos pasado el pico de nuevos casos -afirmó el mandatario-. Esperemos que eso continúe y que sigamos haciendo grandes progresos. Esta situacion alentadora nos ha situado en una posición muy fuerte para dar directrices a los estados sobre la reapertura del país que será anunciada'.

Nueva York impone el uso de mascarillas

Mientras tanto, en Nueva York, la cifra de muertos supera los 11.500, tras resgistrarse 752 decesos más en las últimas horas y con la sospecha de que 4000 fallecidos, que nunca dieron positivo, también fueron víctimas del coronavirus. No obstante, los contagios y las hospitalizaciones disminuyen. El gobernador Andrew Cuomo considera que 'lo peor ya ha pasado'.

'Básicamente, la situación sanitaria se ha estabilizado. Los temores de una saturación del sistema sanitario no se han producido gracias al fenomenal trabajo de nuestros sanitarios de primera línea', afirmó Cuomo.

Nueva York impondrá a partir del próximo sábado medidas aún más estrictas. Todos los ciudadanos tendrán que llevar mascarilla o cubrirse la boca y la nariz en todos los lugares en los que no pueda mantenerse una distancia social de dos metros, como transportes públicos, comercios o calles concurridas.