Hoy el santoral rinde homenaje a una hispanoromana.
Como cada día, la Iglesia Católica recuerda a uno de los personajes más ilustres de la historia, y el 16 de abril es, entre otros, el turno de Engracia de Zaragoza, una santa mártir nacida en Braga (Portugal) que murió en Zaragoza, ciudad en la que se conservan sus restos, víctima de la persecución decretada por Diocleciano en el año 303 (D.C).

Engracia era una joven novicia que viajaba, junto a su corte desde Portugal hasta el Rosellón (Francia), donde pretendía reunirse con su amado, un jefe militar romano.
Su camino fue tranquilo hasta que a su paso por Zaragoza decidió interceder por los cristianos de la ciudad.
Lo hizo ante los tribunales romanos, algo que no gustó y que provocó que ella misma se convirtiese en presa y torturada, pues los perseguidores del cristianismo (los datos apuntan ya a Diaciano) la hicieron arrastrar por unos caballos, le hicieron cortes en el cuerpo hasta sacarle un trozo de hígado y finalmente le clavaron un clavo en la frente.

Junto a la que ahora es Santa Engracia, también fallecieron sus 17 acompañantes: Luperco, Suceso, Marcial, Urbano, Julia, Quintiliano, Publio, Fronto, Félix, Ceciliano, Evodio, Primitivo, Apodemio y otros cuatro que llevaban todos el nombre de Saturnino, según recoge la documentación ofrecida por la parroquia de Santa Engracia de la capital aragonesa.

Pero Engracia no es la única santa venerada cada 16 de abril.
Otra de las figuras recordadas hoy es la de San Benito José Lambre, un católico penitente que en el siglo XVIII realizó peregrinaciones a célebres santuarios vistiendo harapos y contentándose con las limosnas que conseguía por el camino con el objetivo de dar ejemplo de piedad y penitencia para finalmente regresar a Roma y entregarse a la vida de oración y pobreza extrema.

Además de estos, el santoral católico de hoy también rinde homenaje a otros santos y beatos.
Esta es la lista completa: