Estas pequeñas ayudas para comprender la situación actual y conseguir una regulación óptima de sus emociones, favorece un estado de calma y tranquilidad necesario para el afrontamiento de las tareas y actividades escolares de los niños y adolescentes.
Bien es cierto que, a pesar de poder estar tranquilos, muchas veces encontramos una baja disposición para el cumplimiento de sus responsabilidades.
Por ello, recomendamos llevar a cabo una serie de pautas o estrategias desde casa a modo de aumentar su motivación:

Definir, cada semana, nuevos objetivos que les movilicen y les hagan mantenerse activos para su consecución.
Por ejemplo, acabar el trabajo de naturales o mantenerse en forma.

Establecer un plan de acción para cada día, es decir, pequeñas metas diarias que les ayuden a conseguir los objetivos generales propuestos.
Siguiendo con el ejemplo sería, hacer el primer apartado del trabajo o reservar un tiempo para hacer la tabla de ejercicio físico.

Es importante tener un hábito tanto de trabajo como de descanso.
Cumplir con las responsabilidades permite avanzar en los objetivos y descansar favorece un estado adecuado para que el aprendizaje sea exitoso.
Además, generando una rutina les ayudamos a adaptarse a la nueva situación, algo que por sí mismos les costaría bastante llevar a cabo (véase www.educatdah.com).

Tan importante es ser responsable con las obligaciones propias como disfrutar de actividades gratificantes.
Por ello, es necesario incentivarles con juegos o dinámicas que refuercen su buen comportamiento y disposición, ya que en muchas ocasiones encontramos una motivación intrínseca (aquella que nace simplemente por el placer de haber cumplido con una tarea o actividad) bastante baja.

Somos conscientes de que la nueva situación vivida en los hogares, es decir, la conciliación de la vida laboral y familiar, dificulta el manejo de la gran demanda de deberes y actividades que se mandan desde los centros escolares a fin de seguir avanzando en los contenidos.
Por ello, hagamos lo que podamos, pero evitemos caer en el abismo de la sobreexigencia.
Proporcionemos momentos y espacios de encuentro familiar donde cada uno pueda compartir como se encuentra, brindar apoyos a los demás o simplemente pasar un rato agradable en familia, ya que esto es lo que verdaderamente puede ayudar a seguir avanzando en el resto de los ámbitos.

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