La morosidad fue menor en el caso de las familias, donde el indicador bajó 0,2 p.p de manera interanual y creció 0,1 p.p en términos mensuales para situarse en el 4,6%.
Tampoco hubo variaciones significativas en la irregularidad de los créditos hipotecarios.

De esta manera, en el agregado la irregularidad de febrero fue del 6,1%, 2,3 puntos porcentuales por encima respecto al mismo mes de 2019.

Por otra parte, antes de la ola de préstamos a pymes y hogares por la crisis del coronavirus, el BCRA mostró que los créditos en pesos al sector privado cayeron un 14,2% real en comparación con febrero del año pasado.

Según el relevamiento de la autoridad monetaria, la baja sucedió producto de una merma en las líneas de crédito prendarias y personales.

Paralelamente, los préstamos en dólares se redujeron en un 38,7% en medio de las restricciones sobre el mercado cambiario.

Los créditos a empresas, tanto en moneda local como extranjera, se derrumbaron en un 23,7% mientras que los destinados a los hogares se contrajeron un 15,4%.

En la comparación mensual, el financiamiento en pesos disminuyó un 0,7% respecto a enero mientras el efectuado en dólares bajó un 3,6%.

Fuente: Ambito >> lea el artículo original