El Gobierno pisó el acelerador en busca de un acuerdo con los bonistas para reestructurar USD68.842 millones de títulos bajo ley extranjera.
Este miércoles cumplió con un paso formal clave: envió una solicitud a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés) para emitir hasta USD51.652 millones en nuevos bonos como parte de la operación.
Y, finalmente, este jueves presentará en sociedad la oferta de canje con una conferencia en la Quinta de Olivos que encabezarán el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, a la que también se invitó a todos los gobernadores con el objetivo de mostrar un fuerte respaldo político.

Los ingredientes centrales de la propuesta serán una importante quita de valor presente superior al 50%, con una significativa rebaja en los cupones de intereses y una posible reducción del capital, además de un amplio período de gracia de cuatro a cinco años antes de volver a pagar las rentas y las amortizaciones de principal.
La intención oficial es ganar tiempo para que el país retome el crecimiento económico y acumule reservas.

El Ejecutivo también busca un acuerdo con los bonistas que deje a la deuda en un status sustentable a los ojos delFondo Monetario Internacional.
Esto le permitiría terminar de negociar el rediseño del programa stand by y la reestructuración de los USD44.000 millones ya desembolsados por el organismo.
De hecho, la oferta que este jueves presentará está en línea con el último análisis delFMI, que sugirió una quita de entre USD55.000 y USD85.000 millones en diez años para la deuda con privados.

Los detalles de la propuesta de reestructuración son manejados con sumo hermetismo por Economía.
Sin embargo, según trascendidos y las lecturas que circularon en el mercado después del roadshow virtual que mantuvo Guzmán con representantes de los grandes fondos de inversión durante las últimas dos semanas, el Ejecutivo busca reconocer entre USD38 y USD40 por cada USD100 de valor nominal de los títulos a reestructurar.
Un fuerte recorte, que igualmente dejaría a los acreedores con un monto mayor a lo que cotizan esos mismos bonos actualmente en Wall Street, con paridades promedio del 30%.

Pero el acuerdo está lejos de estar asegurado y se auguran semanas de arduas gestiones.
Pese a que Fernández afirmó el fin de semana que 'la negociación va bien', como parte de la pulseada algunos fondos filtraron versiones de un posible rechazo en medios y agencias internacionles ligados al establishment financiero.
Para avanzar en el canje, el Gobierno necesita el aval de entre el 66% y el 85% de los tenedores según la cláusula de acción colectiva de cada bono.

Entretanto, la presentación ante la SEC dejó otra importante novedad.
Por un lado, reveló que Guzmán le solicitó alClub de París posponer por un año el vencimiento de USD2.100 millones previsto para el próximo 5 de mayo y revisar los términos del acuerdo firmado en 2014 en busca de 'una significativa reducción en la tasa de interés'.
Esto, junto con el reperfilamiento decretado de la deuda en dólares bajo ley local, despejó los próximos grandes compromiso.

El próximo bajo ley extranjera será el 22 de abril: los USD500 millones en intereses de los Globales 21, 26 y 46.
Si el Gobierno opta por no pagarlo a la espera de un acuerdo de canje, habrá 30 días de gracia.
Así, el 22 de mayo es el límite: si no hay acuerdo ni pago, llegará el default.

Fuente: BAE Negocios >> lea el artículo original